La riada registrada el pasado miércoles 26 de agosto ha dejado 538 muertos, de acuerdo con el último corte oficial difundido este viernes. Además, cerca de mil personas continúan desaparecidas, mientras los equipos de rescate mantienen la búsqueda.
Nepal enfrenta una de sus peores emergencias recientes luego de que una riada en la cuenca del río Bhote Koshi dejara 538 cuerpos recuperados y cientos de personas desaparecidas. El desastre ocurrió el miércoles 26 de agosto y provocó daños severos en viviendas, carreteras, puentes y otras instalaciones.
El distrito de Chitwan concentra la mayor cantidad de víctimas, con 221 fallecidos, mientras que en Nawalparasi Este fueron recuperados otros 134 cuerpos. La fuerza del agua arrastró lodo, escombros y personas hacia zonas ubicadas a decenas de kilómetros del punto donde comenzó la emergencia.
Uno de los principales problemas para las autoridades es identificar a las víctimas. De acuerdo con el balance difundido este viernes, 393 cuerpos permanecían sin identificar, mientras familiares acudían a distintos centros para revisar fotografías y tratar de localizar a sus seres queridos.
La búsqueda también incluye a ciudadanos extranjeros. La Cancillería de Nepal informó que 632 personas de 33 países fueron reportadas como desaparecidas o sin contacto, de las cuales 121 ya habían sido localizadas y 511 continuaban sin ser encontradas. Entre ellas hay ciudadanos de India, China, Estados Unidos, Ucrania, Malasia y Reino Unido, entre otros países.
En el lado chino de la frontera, las autoridades reportaron cinco muertos y 558 desaparecidos en el condado tibetano de Gyirong. Mientras tanto, alrededor de 15 mil integrantes de las fuerzas de seguridad participan en las labores de búsqueda y rescate en Nepal, aunque los desprendimientos, las carreteras destruidas y el riesgo de nuevas crecidas complican el acceso a las zonas afectadas.