La emergencia también afecta a Oregon y Montana, donde decenas de incendios permanecen fuera de control en medio de una de las peores temporadas de fuego registradas en el noroeste del país.
Los incendios forestales continúan avanzando en el noroeste de Estados Unidos, donde el estado de Washington enfrenta la situación más crítica con la evacuación de más de 65 mil personas y la destrucción de alrededor de 700 viviendas. La emergencia mantiene a la entidad bajo estado de alerta mientras brigadistas trabajan para contener las llamas.

Las autoridades informaron que Washington concentra 16 de los 70 grandes incendios activos registrados en el país. Además, los siniestros han consumido más de 600 mil hectáreas. Ante el riesgo, el gobernador Bob Ferguson ordenó suspender prácticamente todas las quemas agrícolas y de residuos hasta el 30 de septiembre para reducir la posibilidad de nuevos incendios.
Aunque hasta ahora no se reportan personas fallecidas ni lesionadas, los equipos de emergencia aún no han logrado ingresar a algunas de las zonas más afectadas debido a que tres incendios de gran magnitud permanecen fuera de control. Se espera que las condiciones meteorológicas de este lunes, con menor viento y temperaturas más bajas, favorezcan las labores de combate antes de un nuevo aumento del calor previsto para mitad de semana.
La emergencia también se extiende a Oregon, donde permanecen activos 48 focos, incluidos 20 incendios de gran tamaño. En ese estado, unas 25 mil personas podrían ser evacuadas y más de 20 viviendas ya fueron destruidas. En Montana, por su parte, seis incendios de grandes dimensiones siguen sin ser controlados.
De acuerdo con el Centro Nacional Interagencial de Incendios, en todo Estados Unidos trabajan cerca de 28 mil bomberos, apoyados por cientos de brigadas terrestres, más de mil 700 camiones y 212 helicópteros. En lo que va de 2026, el país acumula 45 mil 835 incendios forestales que han devastado más de 2.1 millones de hectáreas, la cifra más alta para este periodo en la última década.