La vialidad Ixtapa-Pitillal, en la parte trasera del campo de golf Vista Vallarta, nuevamente se ha convertido en un basurero clandestino. Aunque este problema existe desde hace años, la acumulación de desechos se ha agravado en las últimas semanas por la crisis en la recolección de basura que enfrenta Puerto Vallarta.
La vialidad Ixtapa-Pitillal, en la parte trasera del campo de golf Vista Vallarta, vuelve a evidenciar un problema que durante años ha afectado a Puerto Vallarta: la formación de un basurero clandestino a cielo abierto.
Aunque esta práctica no es nueva, la cantidad de desechos ha aumentado en las últimas semanas, en gran medida por los problemas que enfrenta el municipio con la recolección de basura. En el sitio pueden encontrarse llantas, muebles, electrodomésticos y todo tipo de residuos que, además de generar una mala imagen, representan un foco de contaminación y un riesgo para la salud pública.

Sin embargo, la problemática no recae únicamente en quienes abandonan sus desechos. También es evidente la falta de vigilancia, sanciones efectivas y acciones preventivas por parte de las autoridades en un punto que desde hace tiempo es conocido por ser utilizado como tiradero clandestino.
A ello se suma la ausencia de campañas permanentes de descacharrización que permitan a la ciudadanía deshacerse de objetos voluminosos, como llantas, muebles y aparatos en desuso, los cuales, además de contaminar, pueden acumular agua y convertirse en criaderos de mosquitos.
La solución pasa por una responsabilidad compartida. Mientras algunos ciudadanos continúen utilizando estos espacios como basureros y las autoridades no refuercen la vigilancia, las sanciones y los programas de recolección especial, el daño ambiental seguirá creciendo.