El secretario de salud, David Kershenobich, informó que impulsará nuevas estrategias para frenar el dengue en México. Entre ellas destaca el uso de mosquitos con la bacteria Wolbachia, que impide la transmisión del virus.
Las autoridades sanitarias aplican esta técnica en fases iniciales dentro de Yucatán, donde liberan mosquitos previamente infectados con la bacteria Wolbachia para que se reproduzcan con la población local y reduzcan la capacidad de transmisión del virus. El programa busca expandirse a otras entidades del país, como Tabasco, Aguascalientes, Oaxaca, Chiapas, Morelos y Jalisco.
De forma paralela, el gobierno avanza en el desarrollo y autorización de vacunas contra el dengue. Una de ellas cuenta con registro en Japón y otra proviene del instituto Butantan en Brasil.
Ambas estrategias se integran como parte de un plan nacional de prevención más amplio. El objetivo consiste en reducir el impacto del dengue mediante control biológico y vacunación.