La Fiscalía de la Ciudad de México retiró de sus funciones a tres servidores públicos tras detectar posibles fallas en la atención del feminicidio de Edith Guadalupe.
Entre los señalados están dos policías de investigación y un agente del Ministerio Público, quienes enfrentan indagatorias por presunta corrupción y falta de actuación oportuna.
La fiscal Bertha Alcalde admitió que las autoridades tardaron 15 horas en iniciar la búsqueda y calificó el caso como “indignante”, al reconocer que no se actuó con la rapidez necesaria; sin embargo, señaló que no existen pruebas de que los funcionarios hayan pedido dinero a la familia para hacer su trabajo.
La dependencia abrió una investigación para deslindar responsabilidades y revisar la actuación institucional, mientras persisten los señalamientos de la familia sobre irregularidades en el proceso.