La manifestación por la calidad del agua en Guadalajara reunió a 9 mil 500 personas, pero terminó con daños en edificios públicos y comercios, además de cinco detenidos, tras actos vandálicos atribuidos por el Gobierno estatal a un grupo de encapuchados.
Estos grupos de personas encapuchadas realizaron actos vandálicos en Palacio de Gobierno dañando las puertas de acceso y las ventanas e hicieron rayones en la cantera.
Otro grupo de personas lanzó explosivos a las puertas del Palacio Legislativo y el Palacio de Justicia. Estos cinco sujetos fueron detenidos minutos después a bordo de una camioneta gris que había sido robada y fueron puestos a disposición de la Fiscalía del Estado.
El Gobierno estatal aseguró que durante la manifestación los elementos de Seguridad, Salud, Protección Civil y Bomberos respetaron el derecho a la libre manifestación y evitaron confrontaciones con los ciudadanos.
En materia de atención médica, el Sistema de Atención Médica de Urgencias (SAMU) reportó ocho atenciones, seis correspondientes a civiles y dos a elementos policiales.
De los civiles atendidos, dos requirieron traslado a un hospital: un hombre de 55 años por una arritmia y una mujer de 38 años debido a una crisis epiléptica.
La protesta tenía como origen el reclamo por el agua
Más allá de los actos vandálicos, el motivo de la movilización fue el reclamo ciudadano relacionado con la calidad del agua en la metrópoli tapatía.
El Gobierno de Jalisco aseguró que mantiene el compromiso de dialogar con los ciudadanos y dar seguimiento a las demandas relacionadas con la calidad del agua, al tiempo que condenó los actos de violencia y los daños ocasionados al patrimonio público y privado.
La propia autoridad destacó que los ciudadanos que participaron pacíficamente se deslindaron de los actos violentos y rechazaron la presencia de los grupos encapuchados.