La fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, anunció que obtuvo el certificado junto a su hija. La acreditación permite evaluar y reconocer formalmente conocimientos y capacidades para realizar labores de búsqueda.
Ceci Flores y su hija, Milagros de Jesús Valenzuela Flores, recibieron una certificación oficial que reconoce sus competencias para buscar a personas desaparecidas y no localizadas. Ambas son las primeras familiares buscadoras en obtener este aval, otorgado por el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER).
La acreditación corresponde al estándar EC1542, que evalúa conocimientos para reunir información sobre personas desaparecidas, elaborar fichas, realizar búsquedas de campo y remotas, entrevistar y reportar las acciones emprendidas. Flores dijo que busca contar con más herramientas para una tarea que, expresó, “ninguna madre debería tener que aprender a hacer”.
La activista describió el certificado como el inicio de un esfuerzo para que más familias reciban capacitación y reconocimiento. También sostuvo que las buscadoras no buscan reemplazar a las autoridades ni asumir una responsabilidad que corresponde al Estado.
Flores se incorporó a la búsqueda de sus hijos Alejandro Guadalupe y Marco Antonio, desaparecidos en 2015 y 2019, respectivamente. Desde entonces ha encabezado jornadas con otras familias en distintos estados, una labor que, según ha denunciado, han realizado con recursos propios y apoyo institucional insuficiente.
El reconocimiento llega en medio de una crisis que supera los 130 mil registros de personas desaparecidas y no localizadas en México, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.