Ismael Burgueño Ruiz, alcalde de Tijuana con licencia y aspirante a la candidatura de Morena para la gubernatura de Baja California, recurrió a la Fiscalía para denunciar a la activista Rosario Viridiana Román Carrillo y obtuvo medidas de protección que limitan su posibilidad de acercarse o comunicarse con él.
El conflicto surgió, según Rosario, después de que cuestionó públicamente a Burgueño sobre su patrimonio, los escoltas asignados a sus familiares y otros señalamientos relacionados con su desempeño público.
La denuncia por presunto hostigamiento llegó a la Fiscalía General del Estado (FGE) el 28 de agosto y un día después Rosario recibió las medidas en su domicilio. Antes de firmar la hoja, la activista hizo un en vivo en Facebook y contó públicamente todo lo que, según ella, sabe sobre el caso y sus señalamientos contra Burgueño.
Durante la transmisión, la activista pidió ayuda a Claudia Sheinbaum, Ariadna Montiel y Marina del Pilar. Acusó que la situación “ya escaló demasiado”, señaló a Burgueño y advirtió “Temo por mi vida y mi seguridad”. También cuestionó que la Fiscalía de Baja California pudiera estar usando a sus elementos para silenciar a activistas.
Rosario calificó el procedimiento como una injusticia y cuestionó la rapidez con la que la Fiscalía respondió a la denuncia de Burgueño, mientras sus propias solicitudes de protección, aseguró, siguen sin recibir la misma atención.
La activista también afirmó que ha presentado denuncias por amenazas y abuso de autoridad. Además, sostuvo que sus críticas contra Burgueño comenzaron tras cuestionamientos que llevó ante Morena y por el tema de la pensión alimentaria de sus hijos.
Mientras busca encabezar el proyecto de Morena rumbo a 2027, Burgueño pidió ser reconocido como víctima y que Rosario deje de hablar de él en redes sociales que, según su denuncia, afectan su honor e imagen.