Zoé Robledo, director del IMSS, percibe hasta 213 mil 629 pesos brutos mensuales (con prestaciones anuales prorrateadas). Esta cifra desató indignación entre el personal del instituto, ya que equivale a 22 veces el sueldo base de un médico general y casi 29 veces el de una enfermera general.
Actualmente, el sueldo base mensual del personal de enfermería se divide así:
- Enfermera general: 7 mil 381 pesos.
- Enfermera especialista: 8 mil 415 pesos.
- Jefa de piso: 10 mil 242 pesos.
Aunque la comparación contrasta el ingreso total del director contra salarios base (sin incluir bonos del personal), la brecha alimenta el malestar laboral.
Los trabajadores rechazan la propuesta de revisión contractual, que ofrece un aumento de 2.9% al salario tabular (un 6.8% total al sumar prestaciones). El personal exige un incremento mayor, argumentando que sus sueldos no corresponden a las exigencias diarias.
A la inconformidad salarial se suman las malas condiciones de trabajo. Empleados denuncian desabasto de insumos, falta de medicamentos y saturación en los servicios. El pasado 11 de octubre, Robledo reconoció estas carencias, aunque defendió los avances de su gestión en infraestructura y contratación.
El conflicto reabrió el debate sobre la desigualdad salarial y la distribución de recursos en la institución, mientras los trabajadores exigen mejores sueldos e insumos suficientes para atender a los pacientes.