Mientras la embajadora de Israel en México, Einat Kranz Neiger, afirmó que no existieron violaciones a derechos humanos contra activistas rumbo a Gaza, las mexicanas Violeta Núñez Rodríguez y Sol González denunciaron tortura, amenazas y agresiones fisicas durante su detención por fuerzas israelíes.
Las activistas aseguraron que al menos 50 personas terminaron hospitalizadas y que 35 de ellas sufrieron fracturas en distintas partes del cuerpo tras la intercepción de la flotilla humanitaria. También denunciaron revisiones forzadas y condiciones inhumanas, versiones que contradicen el discurso oficial israelí.
Las mexicanas insistieron en que la misión solo buscaba llevar ayuda humanitaria a Gaza, por lo que sus testimonios reavivaron el debate internacional sobre posibles abusos contra civiles y activistas en Medio Oriente.
Ante ello, anunciaron acciones ante la Corte Penal Internacional y solicitaron una reunión con Claudia Sheinbaum para denunciar las presuntas violaciones a derechos humanos que vivieron durante la misión.