En Salamanca, Guanajuato, asesinaron a Patricia Acosta Rangel y Katia Citlalli Jáuregui Acosta, madre e hija integrantes del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos. El ataque ocurrió cuando ambas se trasladaban en motocicleta por la colonia 18 de Marzo.
Hombres armados las interceptaron y les dispararon en calles del municipio. Las dos mujeres murieron en el lugar, mientras los responsables huyeron.
El crimen se registró en el contexto del 10 de mayo, una fecha que para muchas madres buscadoras no representa celebración, sino ausencia y dolor. El colectivo al que pertenecían ha mantenido la exigencia de localizar a personas desaparecidas.
La Fiscalía confirmó que ambas formaban parte del colectivo e inició las investigaciones correspondientes. Familiares y compañeras han pedido justicia en un día que volvió a teñirse de luto.