Durante obras de rehabilitación en la Escuela Valentín Gómez Farías, en Zacatecas, fueron hallados restos de ocho infantes y un adulto, confirmando la existencia de un antiguo cementerio vinculado a órdenes religiosas del siglo XIX.
La Escuela Primaria Valentín Gómez Farías, ubicada en el centro histórico de Zacatecas, dejó de ser únicamente un recinto educativo para convertirse también en un sitio arqueológico. El pasado 24 de abril de 2025, durante obras de rehabilitación del inmueble, fueron descubiertos los restos óseos de ocho infantes y un adulto, posiblemente datados en el siglo XIX, lo que confirmó una de las leyendas urbanas más comunes: la existencia de antiguos cementerios bajo escuelas del país.
El hallazgo se registró durante los trabajos realizados por el Instituto Zacatecano para la Construcción de Escuelas, bajo la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Las labores incluyeron la excavación de pozos para estudios de mecánica del suelo, proceso en el que se detectaron restos humanos. A partir de ese momento, especialistas en arqueología, antropología física y restauración intervinieron para preservar los materiales hallados.

Entre los restos destaca un ataúd infantil de madera con detalles decorativos en azul, que contenía un esqueleto completo en buen estado de conservación. Fue enterrado envuelto en una mortaja color café, orientado al sudeste, una posición que, según la antropóloga Lilian Ivette García Maya, no concuerda con las prácticas católicas tradicionales, lo que sugiere un posible impedimento en la realización del ritual funerario correspondiente.
Junto a este féretro, fueron localizados otros restos infantiles, así como fragmentos de un adulto. También se recuperaron objetos asociados a la época, como una moneda de 1862, botones, cerámica, telas, un escrito en idioma desconocido y un relieve con el escudo mercedario, lo que refuerza la teoría de que el sitio funcionó como convento y hospital religioso desde el siglo XVII.
Las osamentas serán resguardadas en el Museo de Guadalupe para su análisis en el segundo semestre del año. El INAH destacó que este hallazgo enriquecerá el conocimiento sobre las prácticas funerarias, la vida cotidiana y la ocupación histórica de Zacatecas, ciudad con más de cuatro siglos de historia.