Fue la familia del sacerdote Enrique Hernández quien lo encontró en la cama de su dormitorio. El cuerpo estaba calcinado, presuntamente una veladora habría caido sobre el colchón del sacerdote de 88 años.
La muerte de un sacerdote de 88 años conmocionó al municipio de Asientos, en Aguascalientes, luego de que fue localizado sin vida al interior de su vivienda, tras un incendio registrado en su habitación.
El hallazgo ocurrió la tarde del martes 3 de marzo de 2026, cuando familiares acudieron a su domicilio, situado en la Zona Centro, preocupados porque no habían logrado comunicarse con él. Al ingresar, lo encontraron en su cama, ya sin signos vitales. De inmediato solicitaron apoyo a las autoridades.
El despliegue de policías, paramédicos y agentes ministeriales se activó minutos después. Aunque los cuerpos de emergencia confirmaron el fallecimiento, personal de la Fiscalía General del Estado inició las diligencias correspondientes para esclarecer la mecánica de los hechos.
De acuerdo con las primeras indagatorias, una veladora habría caído sobre el colchón, lo que originó la conflagración. El fuego afectó principalmente el área del dormitorio, donde el resto del mobiliario presentaba daños por humo.
La víctima fue identificada como Enrique Hernández Pérez, originario de Ciudad Hidalgo, Michoacán. Fue ordenado sacerdote el 21 de noviembre de 1976 y, desde 2005, se encontraba retirado del ejercicio ministerial para dedicarse a proyectos personales. Desde entonces, no mantenía relación con la Diócesis de Aguascalientes.
Tras confirmarse el deceso, la Diócesis emitió un posicionamiento en el que expresó: “Como Iglesia, nos solidarizamos con todas las familias que sufren ante la muerte violenta de algún ser querido”. Además, manifestó su confianza en que las autoridades civiles esclarecerán este lamentable hecho y, de ser necesario, se deslinden responsabilidades.
La vivienda permanece bajo custodia mientras continúan las labores periciales y la integración de la carpeta de investigación.