La actriz de la Época de Oro del cine mexicano falleció este miercoles en su rancho en Jalisco. Debutó en 1949 en la pelicula “La Venenosa”, pero fue en 1955 con “La Fuerza del Deseo” que saltó a la fama.
La actriz Ana Luisa Peluffo murió este miércoles a los 96 años, poniendo fin a una de las trayectorias más extensas y representativas del espectáculo nacional. Su familia confirmó el deceso a través de un comunicado en el que informó que la intérprete “falleció en paz, en su rancho en Jalisco, acompañada por sus seres queridos”.
Los servicios funerarios se llevarán a cabo de forma privada, tal como ella lo dispuso. En el mensaje, sus allegados agradecieron las muestras de afecto del público y pidieron comprensión en este momento. “Agradecemos profundamente el cariño de todas las personas que, a lo largo de los años, apreciaron su trayectoria y disfrutaron de su trabajo y su compañía, y solicitamos respeto y comprensión en este momento. Su recuerdo permanecerá vivo en quienes la conocieron”, expresaron.
Nacida el 9 de octubre de 1929 en Querétaro, Peluffo construyó una carrera que atravesó generaciones y formatos. Desde finales de la década de 1940 participó en más de 200 películas y producciones televisivas, consolidándose como una de las figuras más prolíficas de la industria.
Su primera aparición en la pantalla grande ocurrió en la producción estadounidense Tarzan and the Mermaids (1948), rodada en Acapulco. Ese proyecto marcó el inicio de una proyección internacional que más tarde afianzó en México.
Un año después debutó en el cine nacional con La Venenosa (1949) y durante la década de 1950 alcanzó gran popularidad. En 1955 encabezó La Fuerza del Deseo, producción que generó polémica al incluir el que se considera el primer desnudo en el cine mexicano, un hecho que rompió esquemas y la colocó como una figura audaz en su tiempo.
La actriz también partició en televisión, en novelas como Lazos de amor, El privilegio de amar y Contra viento y marea, producciones con amplia audiencia, con las que logró conectar con nuevas generaciones.
Con su partida, el cine mexicano despide a una actriz que atravesó distintas etapas de la industria, desde la Época de Oro hasta la televisión contemporánea, dejando una marca profunda en la historia cultural del país.